Corresponsabilidad
empresarial
Ética y responsabilidad social en las decisiones de una empresa.
Ética y responsabilidad social en las decisiones de una empresa.
Una empresa necesita ganar para mantenerse. La ética ayuda a decidir cómo hacerlo y la responsabilidad social obliga a mirar a quién afectan esas decisiones.
Para mí, una empresa no puede medir una decisión solo por lo que deja en caja. También tiene que preguntarse si cumple lo que acordó y si el costo de un ahorro termina cayendo sobre otra persona. Por ejemplo, atrasar un pago sin avisar puede aliviar la caja de una empresa, pero complica a quien ya entregó el material y cuenta con ese ingreso.
Lo veo desde mi área de trabajo. En un servicio de climatización, el cliente espera una fecha, el equipo técnico necesita condiciones adecuadas y el proveedor debe saber cuándo se le paga. También toca pensar en lo que pasa fuera del negocio: si se retiran equipos o materiales, hay que prever cómo se manejarán esos residuos.
La utilidad permite sostener el negocio. Cumplir acuerdos, explicar los cambios y prevenir daños ayuda a sostener las relaciones que hacen posible ese negocio.
Lecturas del Módulo 3: Anónimo (s. f.), Responsabilidad para con terceros, p. 6; Responsabilidad para con la sociedad, pp. 4–5. Universidad San Marcos.
La responsabilidad con un proveedor empieza cuando se hace el pedido y sigue hasta que ambas partes cumplen lo acordado.
Quien vende materiales cuenta con cobrar en el plazo pactado. Quien compra cuenta con recibir lo pedido en las condiciones acordadas. Si una parte cambia su compromiso sin avisar, la otra puede perder tiempo, asumir gastos o quedar mal con su propio cliente.
La lectura sobre terceros propone cuidar esta relación mediante pedidos y pagos oportunos, honestidad y cooperación. Si surge un problema, avisar temprano permite conversar sobre una solución. Es distinto pedir un cambio de fecha y acordarlo que imponerlo cuando el otro ya cumplió.
Fuente: Anónimo (s. f.), Responsabilidad para con terceros, p. 6. Universidad San Marcos.
Las decisiones de una empresa afectan a quienes trabajan con ella y a quienes viven en su entorno.
Fuente: Universidad San Marcos (s. f.), teleclase de Ética Profesional disponible en el Módulo 3 de Canvas. Terceros y competencia (02:00–09:36); comunidad y ambiente (11:17–14:26); sobornos y dirección ética (09:40–10:36 y 14:26–16:14). El cierre identifica el tema de corresponsabilidad empresarial (22:10–22:24).
¿Qué habría hecho como directivo para prevenir o afrontar esta situación?
Alejandra Montiel (2025) explica que, tras iniciarse la disolución de Coopeservidores, se anunció la devolución completa de los ahorros para la mayoría. Otras personas y asociaciones solidaristas quedaron con incertidumbre sobre cuánto recuperarían. La autora también cuestiona el otorgamiento de algunos créditos y la forma en que se presentó la información financiera.
Pediría al consejo revisar cómo se aprueban los créditos, cómo se recuperan y si los informes reflejan los atrasos. Ante datos que no cuadran, solicitaría una revisión independiente y dejaría por escrito las medidas, los responsables y el plazo para comprobar que se cumplan.
Si el problema ya está identificado, informaría al órgano de dirección y a las instancias correspondientes. Propondría detener las decisiones que agraven el riesgo y explicaría a ahorrantes y asociaciones qué se sabe, qué sigue en revisión y dónde pueden consultar. No prometería montos ni fechas sin respaldo.
La lectura sobre terceros insiste en cuidar los recursos que se nos confían y responder por su uso. Aplicado al caso, para mí eso significa actuar desde la primera señal y explicar a las personas afectadas lo que ya se sabe. Dejar las decisiones por escrito también permite exigir seguimiento.
Caso: Montiel, A. (2025, 24 de marzo). El crimen perfecto: Coopeservidores. Delfino.cr, artículo de opinión.
Fundamento ético: Anónimo (s. f.), Responsabilidad para con terceros, pp. 4–6. Universidad San Marcos.
Confirma las condiciones del pedido y respeta los plazos de pago y entrega.
Ofrece condiciones claras y evita presiones o engaños para obtener una ventaja.
Elige con criterios claros y rechaza pagos o favores que busquen inclinar la decisión.
Identifica los efectos ambientales antes de actuar y planifica el manejo de residuos.
Consulta a las personas afectadas y considera su situación al organizar el trabajo.
La dirección debe respetar las reglas, explicar sus decisiones y corregir errores.
Síntesis de Anónimo (s. f.), Responsabilidad para con terceros, pp. 6–8; Responsabilidad para con la sociedad, pp. 3–6. Universidad San Marcos.
¿Puede una empresa ser verdaderamente exitosa si actúa de manera poco ética?
Yo considero que no. Una empresa puede vender mucho durante un tiempo y, al mismo tiempo, incumplir acuerdos o dejar problemas a otros. Si esa ganancia depende de que el proveedor aguante los atrasos, el cliente acepte información incompleta o la comunidad asuma el impacto, esos números cuentan solo una parte de lo que pasó.
También entiendo que un negocio tiene que cuidar sus costos. Pero hay una diferencia entre organizar mejor un trabajo y trasladar a otro la responsabilidad por algo que nos corresponde. Si un servicio requiere una corrección, por ejemplo, considero más responsable explicar el problema y acordar cómo resolverlo. Volver a revisar el trabajo cuesta tiempo; ocultar lo ocurrido deja al cliente con un problema que no le corresponde resolver solo.
Para mí, ahí se mide el éxito: que el negocio pueda sostenerse, cumplir con su gente y con quienes le dan crédito o le venden materiales, y responder cuando algo sale mal. Ganar importa, pero también importa que las personas tengan razones para volver a confiar.
Reflexión a partir de Anónimo (s. f.), Responsabilidad para con terceros, p. 6; Responsabilidad para con la sociedad, p. 5. Universidad San Marcos.
Propuesta a partir de Anónimo (s. f.), Responsabilidad para con terceros, pp. 4–8; Responsabilidad para con la sociedad, pp. 3–6. Universidad San Marcos.